Los Sistemas de Dosificación Personalizada han sido diseñados para simplificar la administración de medicamentos sólidos por vía oral. Como todo sistema, presenta una serie de ventajas e inconvenientes que es necesario conocer antes de implantarlo en cualquier botica.

En primer lugar, facilita un sistema de almacenamiento de medicamentos que es fácilmente accesible para el paciente. Sin embargo, existe un riesgo mínimo de errores de dispensación por parte del profesional sanitario, ya que el farmacéutico tiene que extraer los medicamentos de sus envases originales para colocarlos en el blister.

En segundo lugar, el uso de el SPD reduce la complejidad de adherencia a un tratamiento del paciente, aunque no hay que olvidar que únicamente es válido en el caso de medicamentos sólidos administrados por vía oral.

Por otra parte, la utilización del SPD es una buena forma de reducir errores de dosificación, ya que se establece un control sobre cada dosis y el paciente puede asegurarse casi por completo que tomará la medicación correcta.

En el caso de residencias geriátricas, hospitales y cuidadores, el SPD se convierte en un aliado para reducir los errores de medicación y para facilitar la administración de la toma diaria del paciente.

Además, estos sistemas incrementan el uso seguro de los medicamentos porque evitan los problemas de manipulación y conservación, reducen el stock necesario tanto en la farmacia como en el domicilio del paciente y evitan problemas de confusión o intoxicación involuntaria del paciente.

Por último, permite al farmacéutico comunitario realizar la función de seguimiento farmacoterapéutico, facilitando el control de la medicación y mejorando la comunicación con el resto de profesionales sanitarios, de forma que se constituye un equipo multidisciplinar de trabajo.